Casi 200 kilos de peso, 108 pulgadas, resolución alta definición 1080p, contrastes 1.200:1… Son los impresionantes datos de la pantalla gigante de cristal líquido (LCD, en sus siglas en inglés) que la empresa japonesa Sharp prevé comenzar a comercializar el mes que viene. Se trata de la pantalla su clase más grande del mundo para su fabricación y venta en serie.
De momento, y tal y como indicaron desde la propia empresa, sólo se hará por encargo para otras compañías que lo soliciten, y será difícil encontrarse con una de estas pantallas en entornos domésticos no sólo por su precio (66.000 euros) sino también por su enorme tamaño y peso. Además de todas las capacidades detalladas, el nuevo “juguete” de la compañía nipona dispone de puertos HDMI, DVI y vídeo por componentes.


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